87°F
weather icon Cloudy

Expertos temen un “tsunami” de nuevos casos de coronavirus en Nevada

Cuando se les preguntó esta semana sobre el número récord de nuevos casos de coronavirus en el Condado Clark y Nevada, algunas autoridades sanitarias nacionales y locales estuvieron de acuerdo en algunos puntos clave.

Estuvieron de acuerdo en que los aumentos no son simplemente el resultado de que más personas se han hecho la prueba y que la reapertura está jugando un papel en el aumento, junto con cierta complacencia en cuanto al uso de cubrebocas y el distanciamiento social.

Pese a que se habla de una “segunda ola”, estuvieron de acuerdo en que el condado y el estado siguen tratando la primera ola del virus, una que no se ha detenido.

Donde el acuerdo termina es si hemos visto lo peor de esta primera ola de infecciones.

Julie Swann, una profesora que ha asesorado al gobierno federal en la respuesta a la pandemia de gripe, no lo cree así.

“Creo que han visto una onda, y queda un tsunami”, consideró Swann, quien se desempeñó como asesora científica de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades durante la pandemia de H1N1.

Los comentarios de Swann llegaron cuando el Condado Clark reportó 342 nuevos casos del virus el martes, el mayor número de nuevos casos en un solo día. El anterior máximo (242) fue reportado el sábado. El aumento del martes también marcó el mayor número de casos nuevos en el estado en un solo día.

El porcentaje acumulado de personas que dieron positivo aumentó en 0.6 puntos porcentuales, sólo el segundo aumento desde principios de mayo.

Detener una pandemia

La pandemia, comentó Swann, podría detenerse de tres maneras.

Una es que “un país obtiene un control completo sobre la pandemia, con pruebas y rastreo y demás, como se ha visto en Taiwán, Nueva Zelanda, Islandia y otros lugares”, aseveró Swann, profesora y jefa de departamento del Departamento de Ingeniería Industrial y de Sistemas Edward P. Fitts de la Universidad Estatal de Carolina del Norte.

Otra forma es a través de una vacuna. Hay esperanzas de que se pueda desarrollar una vacuna para finales de este año o principios del próximo.

La tercera es a través de la llamada inmunidad de rebaño, cuando el 60 por ciento o más de la población ya ha sido infectada, lo que les proporciona cierto nivel de inmunidad contra el virus. Pero Swann estima que menos del cinco por ciento de la población de Nevada ha tenido el virus, basándose en una fórmula aproximada de que hay de 100 a 200 casos por cada muerte.

Cuando la mitad de tus amigos se han infectado del virus, “así es como sabrás cuando estás cerca” de la inmunidad de rebaño.

Muchos estados hasta ahora han visto bajos índices de infección, con excepciones como Nueva York y los estados vecinos. Estos estados pudieron ya haber alcanzado sus picos para esta ola, con casos en disminución porque más residentes ya han sido infectados y tienen cierta inmunidad.

En lugares donde pocas personas han sido infectadas o tienen inmunidad, el virus puede pasar fácilmente de una persona a otra, recalcó Swann. El cierre de muchos negocios y las restricciones a la vida pública ralentizaron pero no detuvieron la propagación del virus.

Aplanando la curva

La gente ha olvidado que el objetivo de estas restricciones era aplanar la curva de la enfermedad, sin esperar deshacerse del virus, comentó Karen Duus, profesora asociada de microbiología e inmunología en la Universidad de Touro Nevada en Henderson.

“Aplanar la curva” significa evitar los picos de enfermedad tan extremos que los hospitales se vean abrumados por pacientes gravemente enfermos, que es lo que ocurrió en Nueva York.

Que el aumento actual de los casos se convierta en una tendencia mayor depende en parte de si la gente usa cubrebocas y practica el distanciamiento social, señaló Duus.

“Depende de lo cuidadoso que sea todo el mundo”, subrayó. “Y estoy viendo un montón de gente que no está siendo cuidadosa”.

Dijo que se sorprendería de ver que se requieren de nuevo cierres de negocios “a menos que nuestras instalaciones médicas se vean tan abrumadas que los poderes que se decidan la gente va a estar muriendo”.

En todo el estado, menos del 70 por ciento de las camas de hospital y de cuidados intensivos estaban llenas desde el martes.

Razones para el pico

El doctor Fermín Leguen, jefe de salud en funciones del Distrito de Salud del Sur de Nevada, mencionó que el pico actual no puede atribuirse únicamente a las cantidades récord de pruebas.

Señaló el aumento en las últimas dos semanas del número de personas hospitalizadas por COVID-19, que no está relacionado con el número de personas que se están sometiendo a pruebas sino con el número de personas que están gravemente enfermas.

Atribuyó el pico en parte a la reapertura, pero no lo relacionó con las protestas de la brutalidad policial en las que había multitudes de personas que no practicaban el distanciamiento social.

“En este momento realmente no tenemos esa información disponible, en términos de establecer una relación entre las protestas y el aumento”, aseveró.

Añadió que aunque es “imposible predecir el comportamiento del virus en el futuro”, cree que los cambios en el comportamiento de la gente pueden cambiar el curso de la pandemia.

Está abogando por que las empresas exijan a los clientes que usen cubrebocas en las áreas públicas para disminuir la propagación del virus.

Desde un punto de vista estrictamente de salud pública, exigir al público que use cubrebocas es un “no-saber”, pero puede que no haya “voluntad política” para hacerlo, declaró Brian Labus, miembro del equipo de asesores médicos del gobernador.

Agregó que el Estado estaba vigilando de cerca el aumento de las cifras y que tomaría las medidas adecuadas según fuera necesario, pero no podía decir qué medidas podrían tomarse.

“Si esos números no bajan a lo que deberían ser, tendremos un verdadero problema”, aseguró Labus, profesor asistente de epidemiología y bioestadística en la Facultad de Salud Pública de la UNLV. “¿Es un bache en el camino o siento un cambio de dirección? No creo que podamos confirmarlo todavía”.

“Lleva un poco de tiempo pasar de donde estamos ahora a ese gran pico”, apunta Swann. “Y eso supone que nada cambie. Si más gente empieza a usar cubrebocas, entonces ese pico se desplaza hacia otro lado. Depende de cuántas personas tomen estas medidas (de protección) adicionales”.

Pero basándose en las trayectorias actuales, espera que muchos estados vean que su número de nuevos casos “suba, suba, suba”.

LO ÚLTIMO