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¿Cómo será la reapertura de Las Vegas?

Tenemos un ejemplo que nos ilustra, tal vez, cómo será nuestra apertura: Macao.

Macao solo cerró sus casinos por 2 semanas y reabrieron el 20 de febrero. Aunque hay vastas diferencias en las economías, Macau es segundo en el mundo, solo tiene a Las Vegas, en lo referente a turismo de casinos.

Macao cuenta con un 75% de turismo de China y la gran mayoría de sus ingresos son directamente del juego. Las Vegas, en contraste, depende de turismo mundial y sólo la tercera parte del ingreso es de juego. El resto de ingresos hoteleros es de comida , entretenimiento y ventas.

La reapertura en Macau ha sido lenta. Aunque se regalaron tarjetas de casi $400 a ciudadanos para que acudan a los casinos, a gastar el dinero a su gusto, la situación ya no es como antes.

Ahora todos, empleados y huéspedes, tienen que ser certificados “sin virus” por medio de una aplicación en celular, también se chequea su temperatura al entrar y necesitan usar mascarillas. Además, no todos los juegos están abiertos a capacidad: son menos en cada mesa de juego y no todas las máquinas traga-monedas están en operación.

Estas medidas son para mantener el distanciamiento social requerido.

Podemos esperar medidas similares aquí. Aunque todavía no se dicta un plan de reapertura especifico, ya tenemos algunas indicaciones de que las cosas no serán como antes.

Algunos casinos ya han anunciado que no abrirán todas sus propiedades. Abrirán algunas para probar su plan de apertura en escala menor antes de abrir todo. Otros grupos hoteleros han anunciado que no contratarán a toda su fuerza laboral, más bien empezando con un 30% de sus empleados, hasta ver qué progreso hay.

Las Vegas dependerá de la actitud mundial a la pandemia y si las masas deciden viajar o no en el futuro cercano. Se predice que la mayoría no estará dispuesta a viajar por mínimo 3 meses después de la reapertura, lo cual hará que el proceso de regresar a la normalidad sea más tardado.

Aunque todos deseamos ser positivos y esperamos una recuperación rápida, hay que ser realistas. No todos los negocios se recuperarán económicamente, no todos regresarán a sus empleos, no todos recibirán los beneficios financieros y de salud necesarios.

Abrá un incremento en divorcios, bancarrotas y violencia doméstica, debido al estrés emocional y financiero causado por la situación. Sin mencionar el trastorno emocional causado por la cuarentena o peor, si perdimos un ser querido debido a esta enfermedad (COVID-19).

Estemos o no de acuerdo con las medidas que los gobiernos tomaron, ahora tenemos que hacer lo posible por regresar a la normalidad mientras mantenemos la precaución debida. Es importante tener un grupo de apoyo, familia y amigos, con quien conversar y planear un futuro.

Aunque el resto de este año y quizá los próximos no sean lo que esperábamos, hay que enfocarnos en lo positivo. Sabemos que unidos saldremos adelante.

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