89°F
weather icon Clear

Será el 2023 un año crítico debido a la sequía

Actualizado January 9, 2023 - 4:36 pm

La imparable y constante sequía que registran desde hace dos décadas los embalses más grandes del río Colorado, el lago Mead, en Nevada y el lago Powell, entre Arizona y Utah, han llevado a los administradores del agua, investigadores y productores agrícolas a admitir que la escasez de agua que abastece a más de 40 millones de personas ha llegado a un punto crítico. Y lo peor, no se ven soluciones realistas.

Las discusiones y los análisis de los especialistas durante la convención anual de la Asociación de Usuarios de Agua del Río Colorado, realizada a final del 2022 en Las Vegas, dejaron claro que, de no adoptarse medidas fuertes como el racionamiento del vital líquido, lo peor podría llegar este 2023 y en el 2024 para los residentes del sur de Nevada, entre otras regiones.

De hecho, desde junio de 2022, la Oficina de Recuperación de Aguas de EE. UU., les pidió a los siete estados que forman parte de la cuenca del río Colorado (Arizona, California, Colorado, Nevada, Nuevo México, Utah y Wyoming) que determinen cómo usar al menos un 15 % menos de agua en 2023, o les impondrían restricciones. Y hasta ahora no hay acuerdos.

El ultimátum fue claro: para el 2023 hay que ahorrar de 2 millones a 4 millones de acres-pies de agua, una quinta parte del agua actualmente asignada a los estados, o el gobierno federal intervendrá.

Los científicos atribuyen la sequía prolongada al clima más cálido y seco en el oeste debido al cambio climático. Y la realidad indica que el Lago Mead podría descender otros 100 pies poniendo en peligro la capacidad de generación de energía de la Presa Hoover, en la primavera de 2025.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) puso el dedo en la llaga. La falta de agua es un problema que afecta a cada vez un mayor número de personas y comunidades en el planeta, entre otras causas, debido a la incapacidad de las instituciones para asegurar un suministro regular o por la inexistencia de infraestructuras adecuadas.

La OCDE aclara que no hay una escasez global de agua como tal, sino que algunos países y regiones necesitan responder urgentemente a problemas críticos de falta de agua. “El agua no tiene que ser tratado como un recurso escaso, sino que el objetivo es poder afrontar adecuadamente la demanda”, afirman.

En nuestra región queda claro que, si no hay acuerdos entre los estados del Oeste, no habrá suficiente agua para nadie.

“Todos debemos empezar a entender que tenemos que cambiar los hábitos de consumo”, concluyeron los administradores del agua.

También están de acuerdo en que alrededor del 75% de los futuros cortes de agua deberán provenir de los estados de la cuenca baja, incluido Nevada, para alcanzar reducciones lo suficientemente grandes como para proteger las elevaciones críticas en los embalses.

“Ya es hora de prohibir el suministro, la aplicación o el uso ineficientes del agua en todos los sectores y por todos los usuarios; sencillamente, no queda agua en el sistema del río Colorado para desperdiciar y cada usuario industrial, municipal y agrícola debe cumplir los más altos estándares de la industria en el manejo, uso y deshecho del agua” detalló en un plan de ahorro la Autoridad del Agua del Sur de Nevada.

Sin embargo, Nevada usa solo una pequeña parte del agua del río y ha logrado avances en la conservación, pero Arizona y California aún están lejos de un acuerdo.

“Tenemos que aceptar la situación en la que estamos y tenemos que reducir las demandas, todos nosotros, todos los estados, todos los usuarios del agua. No hay otra manera”, concluyó Becky Mitchell, de la Junta de Conservación del Agua de Colorado.

LO ÚLTIMO