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Deuda de tarjetas de crédito y préstamos para automóviles pueden verse afectados por el reciente aumento de la Reserva Federal

NUEVA YORK - Como se esperaba, la Reserva Federal volvió a aumentar las tasas de interés el miércoles en su afán por enfriar la inflación. Gran parte de Estados Unidos se verá directamente afectada.

Las tasas de las tarjetas de crédito, las hipotecas y los préstamos para la compra de automóviles, que han estado aumentando desde que la Reserva Federal empezó a subir las tasas el año pasado, subirán aún más. El resultado serán unos costos de préstamo más elevados tanto para los consumidores como para las empresas.

Por otra parte, muchos bancos ofrecen ahora tasas más altas en las cuentas de ahorro, dando a los ahorradores la oportunidad de ganar más intereses.

Sin embargo, a los economistas les preocupa que la racha de 10 aumentos de tasas de la Reserva Federal desde marzo de 2022 acabe provocando una desaceleración excesiva de la economía y una recesión.

Esto es lo que hay que saber:

¿Qué está provocando el aumento de las tasas?

La respuesta corta: La inflación. La inflación se ha desacelerado en los últimos meses, pero sigue siendo alta. En comparación con el año anterior, los precios al consumo subieron un cinco por ciento en marzo, lo que supone un fuerte descenso respecto al aumento interanual del seis por ciento registrado en febrero.

El objetivo de la Reserva Federal es desacelerar el gasto de los consumidores, reduciendo así la demanda de viviendas, autos y otros bienes y servicios, enfriando finalmente la economía y bajando los precios.

El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, ha reconocido en el pasado que aumentar las tasas de forma agresiva conllevaría “cierto dolor” para los hogares, pero ha dicho que hacerlo es necesario para sofocar la elevada inflación.

¿A quién afecta más?

Cualquiera que pida prestado dinero para hacer una compra grande, como una casa, un auto o un electrodoméstico grande, probablemente sufrirá un golpe. La nueva tasa también aumentará los pagos mensuales y los costos para cualquier consumidor que ya esté pagando intereses por deudas de tarjetas de crédito.

“Los consumidores deberían enfocarse en acumular ahorros para emergencias y pagar las deudas”, dijo Greg McBride, analista financiero en jefe de Bankrate.com. “Aunque este resulte ser el último aumento de las tasas de la Reserva Federal, las tasas de interés siguen siendo altas y seguirán siéndolo”.

¿Qué pasa con las tarjetas de crédito?

Incluso antes de la más reciente decisión de la Reserva Federal, los préstamos con tarjetas de crédito habían alcanzado el nivel más alto desde 1996, según Bankrate.com.

Los datos más recientes disponibles mostraban que el 46 por ciento de las personas tenían deudas de un mes para otro, frente al 39 por ciento de hace un año. Los saldos totales de las tarjetas de crédito ascendían a 986 mil millones de dólares en el cuarto trimestre de 2022, según la Reserva Federal, una cifra récord, aunque esa cantidad no está ajustada a la inflación.

Para aquellos que no califican para tarjetas de crédito de tasa baja debido a puntuaciones de crédito débiles, las tasas de interés más altas ya están afectando sus saldos.

¿Cómo afectará un aumento a las tasas de las tarjetas de crédito?

La Reserva Federal no determina directamente los intereses que pagas por tus tarjetas de crédito. Pero la tasa de la Reserva Federal es la base de la tasa preferente de tu banco. En combinación con otros factores, como tu puntuación crediticia, la tasa preferente ayuda a determinar la Tasa Porcentual Anual, o APR, de tu tarjeta de crédito.

El más reciente aumento probablemente incrementará la APR de tu tarjeta de crédito en un 0.25 por ciento. Así, si tienes una tasa del 20.9 por ciento, que es el promedio según los datos de la Reserva Federal, esta podría aumentar al 21.15 por ciento.

Si no tienes un saldo de un mes para otro, la APR es menos importante.

Pero supongamos que tienes un saldo de cuatro mil dólares y tu tasa de interés es del 20 por ciento. Si solo realizaras un pago fijo de 110 dólares al mes, tardarías menos de cinco años en saldar la deuda de tu tarjeta de crédito, y pagaría unos 2,200 dólares de intereses.

Si tu APR aumentara un punto porcentual, liquidar tu saldo te llevaría dos meses más y te costaría 215 dólares más.

¿Y si tengo dinero para ahorrar?

Tras años de tasas bajas para los ahorradores, algunos bancos ofrecen por fin mejores intereses por los depósitos. Aunque los aumentos puedan parecer pequeños, el interés compuesto suma con los años.

El interés de las cuentas de ahorro no siempre sigue lo que hace la Reserva Federal. Pero como las tasas han seguido subiendo, algunos bancos han mejorado también sus condiciones para los ahorradores. Aunque solo tengas unos ahorros modestos en tu cuenta bancaria, pudieras obtener ganancias más significativas a largo plazo si encuentras una cuenta con una tasa de interés mejor.

Aunque los grandes bancos nacionales todavía no han modificado radicalmente las tasas de interés de sus cuentas de ahorro (el promedio es de solo el 0.23 por ciento, según Bankrate), algunos bancos medianos y pequeños han introducido cambios más acordes con las medidas de la Reserva Federal.

En particular, los bancos en línea -que ahorran dinero al no tener sucursales físicas ni gastos asociados- ofrecen ahora cuentas de ahorro con rentabilidades anuales de entre el tres y el cuatro por ciento, o incluso superiores, así como un cuatro por ciento o más en certificados de depósito a un año. Algunas tasas promocionales pueden llegar hasta el cinco por ciento.

¿Afectará esto a la compra de vivienda?

La semana pasada, el comprador de hipotecas Freddie Mac reportó que la tasa promedio de la hipoteca de referencia a 30 años había subido al 6.43 por ciento respecto del 6.39 por ciento de la semana anterior. Hace un año, la tasa promedio era más baja: 5.10 por ciento. Unas tasas más altas pueden añadir cientos de dólares al mes a los pagos de la hipoteca.

Las tasas de las hipotecas a 30 años suelen seguir la evolución del rendimiento de los bonos de la Tesorería a 10 años. Las tasas también pueden verse influidas por las expectativas de los inversionistas sobre la inflación futura, la demanda mundial de bonos de la Tesorería de Estados Unidos y lo que haga la Reserva Federal.

La mayoría de las hipotecas duran décadas, así que, si ya tienes una, no te verás afectado. Pero si estás pensando en comprar y ya estás pagando más por la comida, la gasolina y otras necesidades, una tasa hipotecaria más alta pudiera poner la compra de una vivienda fuera de tu alcance.

¿Y si quiero comprar un auto?

La escasez de chips de computadora y otras piezas está disminuyendo, por lo que los fabricantes de automóviles están produciendo más vehículos. Muchos incluso están reduciendo los precios u ofreciendo descuentos limitados. Pero el aumento de las tasas de interés de los préstamos y el descenso del valor de los vehículos usados en el mercado han hecho desaparecer gran parte del ahorro en los pagos mensuales.

Desde que la Reserva Federal empezó a subir las tasas en marzo de 2022, la tasa promedio de los préstamos para vehículos nuevos ha pasado de 4.5 por ciento a siete por ciento, según datos de Edmunds. Los préstamos para vehículos usados cayeron ligeramente a 11.1 por ciento. La duración promedio de los préstamos es de unos 70 meses -casi seis años- para vehículos nuevos y usados.

Debido en gran parte al aumento de las tasas, el pago mensual promedio para vehículos nuevos y usados ha subido desde marzo de 2022, según Edmunds. El pago promedio de un vehículo nuevo subió 72 dólares, a 729 dólares, dice Edmunds. Para los vehículos usados, el pago aumentó 20 dólares al mes, a 546 dólares.

Las tasas más altas mantendrán fuera del mercado a las personas que tienen la capacidad de esperar a condiciones más favorables, dijo Joseph Yoon, analista de conocimiento del consumidor de Edmunds.

“Pero con el mejoramiento de los niveles de inventario, es una cuestión de tiempo antes de que descuentos e incentivos comiencen a volver a la ecuación”, atrayendo a más compradores, dijo Yoon.

Los precios promedio de los vehículos nuevos han bajado desde finales del año pasado a 47,749 dólares. Pero siguen siendo altos comparados incluso con los de hace un año. El precio promedio de los vehículos usados bajó un siete por ciento desde el máximo alcanzado en mayo, a 28,729 dólares, pero los precios están volviendo a subir.

Financiar un vehículo nuevo cuesta ahora 8,655 dólares de intereses. Según los analistas, esto es suficiente para desplazar a muchos del mercado automovilístico.

Cualquier aumento de tasas de la Reserva Federal suele repercutir en los prestatarios para automóviles, aunque se verá compensado en parte por las tasas subsidiadas de los fabricantes.

¿Y mi empleo?

Los empleadores del país siguieron contratando en marzo, con 236 mil nuevos puestos de trabajo. La tasa de desempleo cayó al 3.5 por ciento, apenas por encima del mínimo de 53 años del 3.4 por ciento registrado en enero. Al mismo tiempo, el reporte del Departamento de Trabajo sugería una desaceleración, con un crecimiento salarial también más moderado.

Algunos economistas sostienen que los despidos pudieran ayudar a frenar el aumento de los precios, y que un mercado laboral tenso alimenta el crecimiento de los salarios y una mayor inflación.

Los economistas prevén que la tasa de desempleo suba al 3.6 por ciento en abril, un ligero aumento respecto del mínimo de medio siglo de enero (3.4 por ciento).

¿Afectará esto a los préstamos estudiantiles?

Los prestatarios de nuevos préstamos estudiantiles privados deben prepararse para pagar más a medida que aumenten las tasas. El rango actual para los préstamos federales oscila entre el cinco por ciento y el 7.5 por ciento.

Dicho esto, los pagos de los préstamos federales para estudiantes están suspendidos con interés cero hasta el verano de 2023 como parte de una medida de emergencia puesta en marcha al principio de la pandemia. El presidente Joe Biden también ha anunciado algunas condonaciones de préstamos, de hasta 10 mil dólares para la mayoría de los prestatarios, y de hasta 20 mil dólares para los beneficiarios de becas Pell, una política que ahora está siendo impugnada en los tribunales.

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