Tu salud en tus manos

Una de las reformas más importantes de la Ley de Cuidado de Salud Asequible es que todos los seguros médicos tienen que incluir cobertura de medicamentos recetados. La medicina moderna depende de una gama amplia de diferentes medicinas recetadas. La vasta mayoría de las enfermedades que afectan a los seres humanos requieren tratamientos con algún tipo de medicina recetada.

Para sacarle el máximo beneficio a tu cobertura de farmacia es importante entender claramente cómo funciona, sobre todo si tienes condiciones crónicas que requieren medicamentos diarios. Si no aprendes cómo utilizar apropiadamente tus beneficios de medicinas, podrías pagar mucho más que lo necesario. Estos cuatro puntos te ayudarán a ahorrar dinero.

¿Tiene tu plan un deducible separado para las medicinas recetadas? Un “deducible” es la cantidad de dinero que tienes que pagar cada año antes de que el seguro empiece a cubrir tus gastos. Por ejemplo, si tu plan tiene un deducible de $300, al principio de cada año tienes que pagar el costo total de los servicios médicos en servicios cubiertos que uses, hasta que llegues a $300. Después de gastar la cantidad del deducible el plan empezará a pagar la porción acordada de tus gastos. La mayoría de los planes médicos tienen un deducible para servicios médicos, como visitas médicas, hospitalizaciones, pruebas de laboratorios y rayos x. Algunos planes incluyen los gastos de medicinas recetadas en ese mismo deducible, algunos tienen un deducible anual separado para las medicinas, y otros no tienen deducible. Si tienes un plan familiar es posible que cada persona en el plan tenga que cumplir con un deducible, o en otros casos, el deducible es familiar. Para poder planear bien tu presupuesto de gastos médicos, es importante que averigües si tienes deducible para medicinas, y si lo tienes, cuánto es.

Es importante entender que pueden haber farmacias que no acepten tu plan. Así que para aprovechar al máximo los beneficios y ahorros de su plan, lo primero que debes hacer es llamar a tu farmacia directamente y preguntarle, o llamar a la compañía seguros para que te den un listado de las farmacias participantes.

Otra manera de ahorrar lo más posible en el costo de tus medicinas recetadas es si tu plan tiene un formulario. ¿Qué es un formulario? Casi todos los seguros médicos (si no todos) tienen un “formulario” de medicinas recetadas que incluye diferentes niveles de costo (copago o coaseguro) para el consumidor. El formulario es una lista de las medicinas preferidas del plan. Generalmente, estos formularios tienen por lo menos dos niveles: el co-pago más bajo para medicinas bioequivalentes (también conocidas como “genéricas”) y un co-pago más alto para medicinas de marca. En algunos casos, medicinas más nuevas y más caras pueden ser excluidas del formulario si hay alternativas efectivas más económicas. Algunos planes cubren por lo menos una porción del costo de medicinas que no están en su formulario y otros no, y tendrías tú que pagar el costo total. Por ejemplo, un plan podría requerir un copago de $10 para medicinas bioequivalentes (genéricas), $25 para medicinas de marca listadas en el formulario, y $50 para aquellas que no lo estén. Algunos formularios son más limitados que otros. Para ahorrar más dinero en medicinas, averigua cuáles son las medicinas cubiertas en el formulario de tu plan para tu condición y pídele a tu médico que trate de recetarte lo más posible medicinas bioequivalentes o aquellas del formulario.

Por último, pregunta si hay una opción para pedir por correo tus medicinas de mantenimiento. Muchos seguros te ayudan a ahorrar aún más en el costo de medicinas que usas diariamente para tus condiciones crónicas. Por ejemplo, muchos seguros te cubren tres meses de medicamentos al costo de dos meses si los compras por correo. Envíale tus preguntas directamente a preguntas@familiesusa.org.

Para obtener más información, visite

www.cuidadodesalud.gov

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