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Manifestación en Las Vegas urge justicia para afroamericanos asesinados por la policía

Residentes del área de Las Vegas exigieron justicia para Byron Williams, Atatiana Jefferson y otras personas afroamericanas asesinadas por la policía durante la manifestación del National Day of Outrage el lunes frente al Centro de Justicia Regional.

“Queremos que nos hagan caso y que nuestros esfuerzos no solo se queden en hacer hashtags”, advirtió Marcie Wells de Las Vegas, quien organizó el evento de una hora del lunes. “También queremos hacer el hábito de seguir estos casos y hablar y participar en días de indignación como este por las personas que están siendo asesinadas sin ninguna razón”.

Jefferson, de 28 años, fue asesinada el 12 de octubre en su casa en Fort Worth, Texas. Un oficial que respondió a una solicitud de control de bienestar disparó por la ventana y la mató. La policía dijo en un comunicado en ese momento que el oficial disparó después de “percibir una amenaza”.

El grupo de Las Vegas organizó una de las al menos 23 manifestaciones por causas similares en todo el país. El evento, que atrajo a unos 15 asistentes, fue originalmente convocado para buscar justicia para las mujeres afroamericanas, pero finalmente cubrió a la comunidad afroamericana en su conjunto, agregando también la reciente muerte de Williams.

Williams, de Las Vegas, murió bajo custodia policial después de ser detenido por andar en bicicleta por la noche sin luces de seguridad. Huyó pero luego se entregó.

La Oficina Forense del Condado de Clark dictaminó que la muerte fue un homicidio e indicó que fue causada por una sobredosis de metanfetamina, con otras afecciones importantes que incluyeron “restricción física”, enfermedad cardiovascular hipertensiva y aterosclerótica, fibrosis pulmonar y enfermedad pulmonar granulomatosa.

El forense John Fudenberg señaló en un comunicado en ese momento: “En este contexto, homicidio significa que las acciones de otra persona u otras personas resultaron en la muerte o contribuyeron a ella. No es una determinación de actividad criminal o fechoría”.

Después de la muerte de Williams, el Review-Journal vio algunas de las imágenes de la cámara corporal de su arresto en una sesión informativa en la sede del Departamento de Policía Metropolitana. La familia de Williams comentó que les fueron mostradas más imágenes que no se compartieron con los medios de comunicación.

Su hija, Kelly Williams, describió en el evento del lunes que los oficiales encimaron sus rodillas en la espalda de su padre mientras gritaban: “¡Nadie vendrá por ti!”

Williams está solicitándole a la policía que haga públicas todas las imágenes y que se presenten cargos contra los oficiales Benjamín Vásquez y Patrick Campbell. Pero lo más importante, añadió, es que la gente se ponga de pie y hable.

“No vine aquí antes cuando me lo pidieron, ahora estoy aquí por mi papá”, subrayó. “Así que solo le pido a la comunidad que salga antes de que sea demasiado tarde, antes de que sea uno de los miembros de su familia”.

Alma Chávez, de Las Vegas, hizo eco de ese sentimiento, diciendo que las cosas han empeorado desde que su hijo fue asesinado en 2011.

Chávez agregó que le pidió ayuda a la policía para controlar a su hijo, quien “se había conmocionado pero no estaba poniendo a nadie en riesgo” después de una pelea con su novia. Cuando llegaron los oficiales, relató, le dispararon.

La policía destacó que su hijo, Rafael Olivas, de 23 años, sostenía un cuchillo e ignoró las órdenes de dejarlo caer. Le dispararon cuatro rondas de balines, y luego, los disparos fatales.

Chávez concluyó en ese momento que los oficiales nunca le dieron a su hijo la oportunidad de rendirse.

“Terminaron con la vida de mi hijo y también con la mía”, sollozó el lunes después de la manifestación.

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