“Gran Depresión” del 29 generó el seguro de desempleo en EE.UU.

Archivo.- La gente espera en la fila en One-Stop Career Center el lunes 16 de marzo de 2020 en ...

Hasta esta semana 36. 5 millones de ciudadanos estadounidenses han solicitado el seguro de desempleo federal, de acuerdo con los datos del Departamento del Trabajo.

Este seguro permite que los exempleados reciban recursos económicos mientras sus labores se mantienen en paro y tiene su origen en otra de las más grandes crisis en la historia de Estados Unidos, la “Gran Depresión del 29”.

Este seguro se creó para proteger a los ciudadanos y al mismo tiempo reactivar la economía, pues al brindarles la oportunidad de librarse de las preocupaciones cotidianas podrían aspirar a un nuevo trabajo.

La creación del seguro

Después de que la Gran Depresión, en octubre de 1929, generara la estrepitosa caída de las acciones de las empresas y provocara profundas alteraciones en la economía, miles de trabajos se perdieron.

En 1929 la tasa de desempleo se calculaba en 3.2 por ciento, para 1930 el daño se estimó en 8.7 por ciento y su crecimiento no paró hasta 1933, en el que se registró una tasa de 24.9 por ciento, lo que detuvo parte de la economía y profundizó el daño a la sociedad, de acuerdo con los datos del Departamento del Trabajo.

Para 1932 los políticos y ciudadanos del país se preguntaban si habría algún mecanismo para aliviar las repercusiones de este problema, pues no se detenía y mes a mes un mayor número de personas se quedaba sin recursos.

Como una solución a los efectos de la crisis, Gran Bretaña y Alemania crearon un sistema de protección a los trabajadores que otorgaba recursos a aquellos que se quedaban sin empleo, pagado con fondos nacionales, aunque había una latente preocupación de que se quedaran sin el presupuesto suficiente para poder subsanar el resto de sus programas y eso detuvo las propuestas que los asimilaran en Estados Unidos.

En el país del continente americano existían algunos seguros ante la pérdida de empleo, que se lograban pagar con las contribuciones de los trabajadores en activo y que, en caso de perder el empleo, el colectivo financiaba por un tiempo la subsistencia de un antiguo trabajador.

La propuesta de que fuera una acción impulsada por el gobierno y subsidiada por los impuestos de los ciudadanos, que se mantenía viva, se materializó por primera vez en 1932 en el estado de Wisconsin.

Algunos años después se temió que la Suprema Corte lo declarara inconstitucional, pero esto no ocurrió, de acuerdo con la investigación de Daniel N. Price, que destinó sus esfuerzos a la recapitulación de los avances de los derechos a los trabajadores.

En el mismo año se unieron los estados de California, Massachusetts, New Hampshire, Nueva York, Utah y Washington para promover esta opción de protección a los trabajadores.

En 1935, bajo el gobierno de Franklin D. Roosevelt, se aprobó el Decreto de Seguridad Social, lo que permitió a su vez la creación de la Ley de Seguro de Desempleo que otorgaba el beneficio a la fuerza de trabajo.

El plan consideraba que en los años de bonanza incrementaran los recursos del fondo, mientras que los años de mayores complejidades los recursos previamente recabados ayudarían a los empleados.

El desempleo en los últimos años

El índice de desempleo volvió a números más bajos después de 1938 y en 2009, durante la crisis acontecida en el gobierno de Barack Obama, que afectó a nivel mundial, el desempleo aumentó al 9.9 por ciento, del que poco a poco se recuperó el país.

Durante los años siguientes los niveles de desempleo cayeron y en 2019 se registró la mejor cifra con un 3.5 por ciento por ciento, la mejor desde 1969.

La crisis por el freno que representa la pandemia causada por el COVID-19 ha generado que, hasta el mes de abril de este año, el desempleo fuera del 14.7 por ciento y las filas para conseguir el seguro se han incrementado.

Antes de la pandemia el beneficio se limitaba a las personas que fueron despedidas en ciertas condiciones y no aplicaba para los trabajadores independientes, pero se extendió para nuevos perfiles y se otorga por 26 semanas, con el impulso del decreto CARES.

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