Gobierno confía en sector privado para la enorme tarea de reconstruir México

La reconstrucción de México tras los trágicos sismos de septiembre, que suman más de 430 muertos, será de al menos 2.100 millones de dólares, una cifra “muy relevante” para un Gobierno que rogó al sector privado que no cese su apoyo.

“Son cifras mayores y muy relevantes que dan contexto a la exigencia que está por delante”, dijo el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, que aclaró que estos 38.000 millones de pesos (2.116 millones de dólares) son todavía estimaciones.

En una reunión de evaluación de los daños provocados por los terremotos de los días 7, 19 y 23 de septiembre, Peña Nieto detalló que la reconstrucción de viviendas requerirá una inversión de 6.500 millones de pesos (357 millones de dólares) en Chiapas y Oaxaca.

Dichos estados del sur de México resultaron muy afectados por el terremoto de magnitud 8,2 del 7 de septiembre, que dejó un total de 98 víctimas mortales.

En los otros estados golpeados por los sismos de la semana pasada, los apoyos para la reconstrucción de vivienda rondarán los 10.000 millones de pesos (unos 557 millones de dólares).

Exceptuando la Ciudad de México, a los miles de damnificados se les dará un “monedero electrónico”.

Este acreditará su condición y les apoyará, entre otros, en la compra de material para la autoconstrucción de sus viviendas, que se hará con asistencia técnica, detalló en esta reunión con parte del Ejecutivo, la iniciativa privada y el alcalde capitalino, Miguel Ángel Mancera.

Pese a que la capital -donde siguen las labores de rescate de la gente sepultada- es la más afectada por el sismo del día 19 con 198 fallecidos, cientos de edificios dañados y decenas de derrumbados, dijo que se buscará dar “exactamente los mismos” recursos del Fondo de Desastres Naturales (Fonden) a todas las entidades.

De esta manera, el apoyo federal a la urbe “puede ser bajo”, reconoció Peña Nieto, quien confió en que los recursos para desastres con los que cuenta la ciudad e instrumentos financieros para la reconstrucción sean suficientes para elevar las ayudas.

Por la magnitud de los daños en el patrimonio cultural -unos 1.500 inmuebles afectados-, el costo de reparación será de 8.000 millones de pesos (unos 445 millones de dólares).

El número de escuelas dañadas por el sismo también es exorbitante, por lo que todavía hay 8 millones de estudiantes en los diez estado afectados sin clases, la mitad de los alumnos en esas zonas.

Son 12.931 escuelas con afectaciones, con un costo de reparación de 13.650 millones de dólares (760 millones de dólares) y recursos propios para hacer frente a la contingencia de solo 2.500 millones de pesos (139 millones de dólares), según el ministro de Educación, Aurelio Nuño.

De estas, 577 deberán ser totalmente reconstruidas y 1.847 presentan fallos estructurales, y la falta de recursos de la Secretaría de Educación Pública (SEP) es patente.

Los 2.100 millones de dólares de costo de la reconstrucción parece una cifra menor si se compara con el billón de dólares del PIB mexicano, según datos de 2016 del Banco Mundial.

Representan además menos del 1 % del presupuesto de egresos que propuso el Ejecutivo para el 2018 -que hoy Peña Nieto dijo que se analizará- y alrededor de la mitad de los recursos que se destinarán a las elecciones de 2018.

No obstante, el Gobierno federal enfrenta un severo problema de deuda, que en 2016 representó cerca del 35,6 % del PIB, de acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda.

Quizás por ello buena parte del discurso de Peña Nieto se centró hoy en pedir apoyos a la iniciativa privada.

Desde que “empezamos a advertir la magnitud del desastre” hice “un llamado al sector privado para que contribuyera con esfuerzos adicionales”, dijo el presidente frente a representantes de la patronal.

Además de con donativos, instó a las firmas a apoyar con instrumentos financieros y en las tareas de construcción. Por ejemplo, proporcionando material de obra a “precios preferenciales”.

Para “optimizar” y “canalizar” los recursos que esperan recibir de las compañías, pidió establecer una “mesa de coordinación” que concentre, entre otros, los fondos ya recabados por el fideicomiso empresarial Fuerza México, creado tras el sismo del 19 de septiembre.

“La reconstrucción reclama una planeación articulada y cuidadosa y una visión de largo aliento para establecer metas”, dijo en la reunión el presidente del Consejo Mexicano de Negocios, Alejandro Ramírez Magaña.

Peña Nieto afirmó que tiene una “hoja de ruta clara” para la reconstrucción nacional, y confió que en los próximos meses se pueda volver “a la normalidad”.

En medio de esta petición abierta, y no es la primera, del Ejecutivo hacia el empresariado, fueron contadas las palabras de agradecimiento a la sociedad mexicana, a pesar de que se ha volcado para apoyar a los damnificados vía donativos y reparto de despensas.

También ha tenido un papel relevante en las labores de rescate y remoción de escombros, que todavía continúan en la capital, donde podría haber hasta 40 personas bajo los escombros.

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