Declaran emergencia en Arizona tras lluvias récord

Desde 1993 no llovía tanto en Phoenix. Las principales autopistas y caminos vecinales se borraron luego de que las fuertes tormentas inundaran al condado el lunes por la madrugada. El gobernador de Arizona, Jan Brewer declaró emergencia en las áreas inundadas, y llamó a los trabajadores del estado a quedarse en casa.

El Servicio Meteorológico Nacional registró la caída de 2.99 pulgadas de lluvia (75,9 milímetros) hacia las 7 de la mañana, lo que rompió la marca previa de 2,91 pulgadas (73,9 milímetros) alcanzado hace once años.

En el área alrededor de Phoenix se emitió una alerta de inundación desde el medio día. Las vías se convirtieron en ríos y decenas de autos flotaban a la deriva.

Autoridades emitieron una alerta de inundación para gran parte del área de Phoenix y sus alrededores en vigor hasta al lunes por la tarde debido a poderosas tormentas eléctricas y chubascos. Alertas similares se emitieron para el resto del estado.

Partes de las autopistas más importantes como las carreteras Interestatales 10 y 17 fueron cerradas al tránsito matutino, y un elemento del Departamento de Seguridad Pública rescató a tres automovilistas que quedaron varados en la inundación llevándolos en el techo de su camioneta.

Imágenes de televisión mostraron que en la autopista Interestatal 10 los conductores de al menos cinco vehículos se treparon al techo de sus autos, mientras numerosos automovilistas se estacionaron en las orillas de la vía para evitar la inundación.

Esa zona de la vía era una de varias que parecían pequeños lagos a los que, de acuerdo con el Departamento de Transporte de Arizona, se enviaron bombas para sacar al agua, pues el drenaje no fue suficiente ante la fuerte lluvia.

Numerosas calles quedaron cerradas en ciudades alrededor del área de Phoenix, informó el Departamento de Bomberos de la ciudad y sus elementos rescataron a numerosas personas atrapadas en la inundación.

En Scottsdale, 25 bomberos auxiliaron a un hombre que estaba atrapado en su auto, cubierto por una inundación de casi un metro (3 pies). No hubo reporte inmediato de desaparecidos.

Se informó de apagones aislados de electricidad en el área metropolitana y aproximadamente 10.000 personas se quedaron sin servicio.

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