Carlos Slim: el mejor muro es inversión y empleo en México

CIUDAD DE MEXICO (AP) — El multimillonario y empresario mexicano Carlos Slim, uno de los hombres más ricos del mundo, apostó el viernes 27 por la unidad nacional, el apoyo incondicional al gobierno para defender a México de los embates del presidente Donald Trump y apuntó al refuerzo de la economía interna como mejor vía para lograrlo.

“La mejor barda son inversiones, actividad económica y oportunidades de empleo en México”, dijo en referencia al muro que el republicano quiere construir en la frontera.

A su juicio, el principal objetivo del presidente Enrique Peña Nieto en la negociación que se abre ahora debe ser convencer a Trump de los beneficios económicos y sociales de invertir en territorio mexicano, lo que reduciría los flujos migratorios al norte y beneficiaría a compañías estadounidenses.

Sin embargo, esa negociación será “ardua” y “difícil” porque, aunque él es optimista y cree que México está en una posición de fuerza, el republicano es, en su opinión, un negociador nato. “Trump no es Terminator, es negociator”, dijo en una concurrida, distendida y poco habitual conferencia de prensa. Por eso, dijo, se debe afrontar la negociación “sin enojo pero sin entregarnos”, con “paciencia, inteligencia y firmeza”.

El empresario, a quien la revista Forbes nombró el hombre más rico del mundo en 2010, tiene intereses a ambos lado de la frontera y en todo el continente en materia de telecomunicaciones, infraestructura y otros muchos sectores. En la conferencia dijo estar tranquilo porque cree que cualquiera de las amenazas de Trump tardarán mucho en concretarse, si es que se concretan.

Además, ofreció todo su apoyo al presidente Enrique Peña Nieto, aunque eventualmente tuviera que tomar una decisión radical. De hecho, Slim dijo que hasta apoyaría la salida al Tratado de Libre Comercio de América del Norte. “Si fuera por el interés de México, sin duda… Si nos vamos a las reglas de la Organización Mundial de Comercio, hasta nos va bien”.

Sugerencias

Entre las medidas concretas a poner en marcha, sugirió la sustitución de importaciones de Estados Unidos, la creación de un programa para evitar la volatilidad del peso, medias de apoyo a los mexicanos en territorio estadounidense para que tramiten su nacionalización pero sobre todo “volcarnos de manera sustancial al desarrollo de la economía interna”.

Slim y Trump, dos multimillonarios con distintas metas -el mexicano dejó claro el viernes que no aspira a la candidatura presidencial, aunque en algunos sectores se le alentaba- han tenido sus más y sus menos.

Durante la campaña electoral, Trump arremetió contra el mexicano por ser accionista del diario The New York Times, ya que consideró que apoyaba a su contrincante pero luego, ya como presidente electo, lo invitó a una cena en Florida, un encuentro que Slim dijo fue una reunión social en la que no hablaron de otros temas.

Sobre la fascinación del estadounidense por las redes sociales, el ingeniero -como muchos se refieren a él- comprendió que Trump use Twitter si eso le garantiza las primeras páginas de los diarios, pero recordó que no se negocia con tuits. Por eso se alegró de que, después del cruce de declaraciones, Peña y Trump hablaron por teléfono.

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