“Deepwater horizon”: el lado humano de un desastre ecológico, en película

TORONTO. (AP) — El nombre de Deepwater Horizon es mayormente sinónimo de catástrofe medioambiental y negligencia corporativa. Para Mike Williams, quien sobrevivió la explosión de una plataforma petrolífera en abril de 2010 tirándose de clavado al Golfo de México desde una altura de varios pisos, se trata de algo distinto.

“Los 11 hermanos que murieron fueron olvidados de inmediato”, dijo Williams desde su casa en Sulphur Springs, Texas. “Entendemos el petróleo. Es malo, sí. Los pájaros están muriendo y los camarones y los cangrejos y todas esas cosas. Pero esos no son hermanos, hermanas, tíos, tías, hijos, hijas. Los camarones pueden volver. La gente, no podemos traer a esos chicos de vuelta”.

La película “Deepwater Horizon” de Peter Berg, que se estrena el viernes, se enfoca en el costo humano de una verdadera tragedia. Mark Wahlberg actúa como Williams, una figura central en un segmento del programa noticioso “60 Minutos” que se enfocó en los trabajadores de Deepwater Horizon.

“Probablemente existen muchas maneras distintas de contar esta historia o cualquier historia, pero me gusta este enfoque”, dijo Berg (“Friday Night Lights”, “Battleship”). “Me conmovió mucho el hecho de que esos 11 hombres perdieron sus vidas y que yo ni siquiera lo supe antes de ver la pieza de ‘60 Minutos”’.

Hecha por Lionsgate con un presupuesto de más de 100 millones de dólares, “Deepwater Horizon” le da a una historia de la vida real el tipo de tratamiento cinematográfico usualmente reservado para los superhéroes. Una réplica de la torre petrolífera, a una escala de 85%, se construyó en un antiguo parque de diversiones Six Flags en Louisiana con más de 1,3 millones de kilos (3 millones de libras) de acero, uno de los platós más grandes que se hayan erigido. El filme, basado en un artículo del New York Times que detalló los acontecimientos en torno a la explosión, hurga en los detalles y las políticas de la vida en la torre antes de la caótica explosión.

“Es maravilloso que el estudio haya tomado el riesgo de hacer una película que no tiene el potencial para una secuela”, dijo Wahlberg. “En un momento en que estamos bombardeados por cintas de superhéroes y otras cosas, … es agradable tener una película de acción para adultos realmente inteligente”.

Aunque el director J.C. Chandor (“A Most Violent Year”) originalmente estuvo a cargo del proyecto, Berg se sumó para darle un enfoque más estelar. “Esta película funciona a muchos niveles y pienso que uno de ellos es simplemente el de una gran cinta de acción de la mejor manera posible”, dijo Berg.

Su último filme, “Lone Survivor”, buscó de manera similar rendir homenaje a una comunidad endurecida (las Fuerzas de Operaciones Especiales de la Marina) con una verosimilitud cinética. Muchos de los trabajadores petrolíferos tienen pequeños papeles en la película o sirvieron como asesores, incluido Williams.

“Cuando los familiares y seres queridos escucharon que se estaba haciendo una película, todos estuvieron completamente en contra porque asumieron que Hollywood iba a hacer una película sobre el desastre ambiental y que sus seres queridos iban a ser de nuevo ignorados”, dijo Wahlberg. “Una vez que pudimos comunicarles cuáles eran nuestras intenciones, de qué iba a tratarse la película, todos estuvieron de acuerdo. Queríamos honrar a estas personas”.

Algunos podrían no estar de acuerdo en que uno de los mayores desastres medioambientales en la historia sea reducido a una fogosa cinta de acción. “Deepwater Horizon” dedica poco tiempo a los millones de barriles de petróleo que se derramaron en el Golfo de México a lo largo de 87 días después de la explosión. Tampoco hace grandes críticas a BP, declarada fundamentalmente responsable del derrame por un juez federal en 2014. La empresa ha pagado miles de millones de dólares en costos de limpieza, sanciones y acuerdos.

“Cuando se redujo a quién decidió qué, a señalar figuras, no quisimos hacer eso”, dijo Wahlberg. “Estos tipos tienen un trabajo muy peligroso”.

La principal figura de avaricia corporativa se resume en el supervisor de la torre Donald Vidrine (interpretado por John Malkovich con un ingenioso acento cajún), hallado culpable de un cargo menor de contaminación por una prueba de presión mal hecha que precipitó la explosión. En la cinta, una BP centrada en el dinero y atrasada en su calendario pasa precipitadamente las regulaciones de seguridad.

Williams, un electricista que ha dejado el negocio del petróleo para dedicarse a educar a sus hijos en casa, espera que el filme lleve a que la gente esté más consciente sobre el “negocio sucio, peligroso y potencialmente tóxico” que alimenta sus automóviles.

“Probablemente la gente que vea esta película se va a subir a su auto y va a manejar hasta el cine”, dijo. “O incluso si toman transporte público, éste también requiere de algún tipo de combustible. Y hasta si es de energía eléctrica, necesitará aceite, neumáticos – todos, por supuesto, productos del petróleo. Cuando hagan esa conexión, tendrán una conexión más profunda con los hombres que murieron”.

“Es lo mínimo que puedo hacer al hablar por ellos”, dijo Williams, “porque yo sigo aquí y ellos no”.

Salir de la versión móvil