El proceso de un recluso

Los integrantes de la Academia Civil Hispana realizaron un recorrido por el Centro de Detención del Condado de Clark (CCDC por sus siglas en inglés), al cual el periódico El Tiempo fue invitado por parte del Departamento de Policía Metropolitana de Las Vegas (LVMPD) para exponer a los lectores la forma en que se trabaja en este lugar.

El recorrido fue dirigido por el oficial Raúl Herrera, quien explicó que al momento de que una persona es recluida en esta cárcel se le revisa que no tenga ninguna especie de arma u objeto punzante, posteriormente es esposado, se le toman sus datos y se le explica de qué se le acusa.

“Nosotros tenemos un sistema especial, primero se le presentan los cargos, después se le revisa si tiene algún problema. Si vienen enfermos, aquí nosotros los cuidamos, hay enfermeros que les hacen una revisión general y de acuerdo a su necesidad nosotros les damos una dieta especial. Después los pasamos con un psicólogo para ver si están bien”, comentó el oficial Herrera.

Una vez que se analiza el estado de salud del detenido, se le clasifica a la zona dónde será recluido, quien es arrestado por primera vez no es introducido en el mismo lugar que personas que han matado gente, se les despoja de todas sus propiedades, se toman fotografías y se les asigna una celda. Los presos son revisados exhaustivamente por un oficial hombre o mujer de acuerdo a su género.

Dentro de la cárcel hay una distinción entre los internos, los que visten de azul son presos y quienes visten de color naranja también lo son pero están trabajando por reducir su sentencia cinco días al mes, es importante mencionar que no todos los arrestados son elegibles para esta posibilidad.

“El oficial que lo trajo tiene que confirmar que él o ella es el preso, colocan el dedo índice en una máquina que indica la identidad. En una bolsa se mete toda la propiedad del preso, ropa, anillos, todo. El código cinco es una persona que está violenta, que se puede hacer daño a sí misma o a nosotros, la ponemos ahí (una silla donde la persona es atada) para que se calmen”, acotó el oficial Herrera.

De acuerdo con cifras del CCDC, diariamente son fichados un promedio de entre 180 a 270 individuos, no obstante, los fines de semana esta cifra puede llegar hasta 400 o 500 personas arrestadas. Los delitos van desde multas de tráfico no resueltas que derivaron en orden de arresto, homicidios, robos, fraude, prostitución, violaciones sexuales, DUI, asalto a mano armada, entre otros.

Cada celda tiene en el exterior de la misma, un área donde se coloca el expediente de cada uno de los presos recluidos en la misma. En cada celda puede haber hasta 30 detenidos según sea el número de personas recluidas en esa temporada.

El Centro de Detención del Condado de Clark cuenta con un sistema de circuito cerrado, en una cabina hay persona que monitorean todas las áreas del inmueble, incluso manejan los accesos a distintas zonas y elevadores, cada que un oficial necesita abordar un ascensor debe especificar lugar a donde se dirige.

“Ellos son los ojos de nosotros, los que nos protegen muchas veces. A veces va un oficial con diez presos en el ascensor, sí ven algo malo nos dicen. La cárcel es donde usted viene porque ha sido acusado de algo, si lo declaran culpable se le manda a la prisión, en esta cárcel solo podemos tener a personas por un año, si el juez le condena a tres años se tiene que ir a la prisión con un sistema diferente”, relató el oficial Herrera, quien especificó que las personas que llevan más de un año recluidas en CCDC es porque aún no han recibido sentencia.

Los presos son clasificados por tipo de crimen, sexo, edad y conducta mostrada en la cárcel en arrestos anteriores. Las personas recluidas en el centro de detención tienen derecho a un trato humanitario, libertad religiosa, atención médica, tres tiempos de alimentación nutritiva, ropa de cama y vestimenta limpia, oportunidad de bañarse, recibir visitas, entre otros.

“Hay personas que entienden a la buena y hay personas que entienden a la mala, el objetivo de hablarle a los presos es evitar que me ataquen, hasta ahora sí he tenido peleas, pero lo bueno es que si hubiera un código ahora, en 15 o 20 segundos ya tenemos unos 15 o 20 oficiales ayudando. Cada área tiene un promedio de 60 a 85 presos para un oficial”, narró el oficial Herrera.

De acuerdo con información de CCDC, el promedio diario de personas recluidas en la cárcel es de 550 mujeres (16.62%) y 2,760 hombres (83.38%). Las mujeres clasificadas por origen étnico derivan aproximadamente en 23 asiáticas, 153 afroamericanas, 4 nativas americanas, 292 anglosajonas y 78 hispanas.

Mientras que los hombres arrestados se clasifican en un promedio de 71 asiáticos, 7 nativos americanos, 743 hispanos, 961 anglosajones y 976 afroamericanos.

El oficial Jacinto Rivera, quien es uno de los catedráticos de la Academia Civil Hispana manifestó que, “le enseñamos a la gente cómo es que trabajan los oficiales, tenemos una gran necesidad de incrementar el número de oficiales hispanos en el centro de detención y en el departamento de policía. La población hispana es del 30 por ciento en el condado y en el departamento solo hay 13 por ciento de hispanos, queremos incrementar esa representación”.

El oficial Rivera añadió que ajeno a lo que muchas personas piensan del área 287 G en el CCDC, esta consiste únicamente en una computadora y una máquina que toma las hullas digitales del detenido.

“Lo importante es que la comunidad entienda que es la única parte en que este departamento participa en el programa de ICE, los oficiales no conducen ninguna investigación sobre asuntos migratorios. Muchas veces la gente piensa basándose en lo que ve en la televisión o las películas y normalmente son las prisiones, las celdas tienen barras, hay muchas peleas. En el centro de detención es algo muy controlado, aunque sí ocurren peleas tenemos tácticas para evitar todos los problemas que puedan ocurrir”, aseveró el oficial de LVMPD.

Una de las estudiantes más jóvenes de la generación actual de la Academia Civil Hispana es Gretzy Gómez, quien gracias a esta labor de la policía, a sus 19 años ya pudo tener la experiencia de conocer cómo es un proceso de detención.

“Estuvo muy bueno, nos dieron mucha información, es importante ver a todos los que tienen presos y toda la gente drogada que tienen. Uno afuera no tiene idea de lo que hay adentro, me impactó ver los número de la gente que hay adentro, sí me dio miedo ver el tipo de gente que hay ahí adentro y los comentarios que hacían”, consideró Gómez.

Cabe mencionar que aunque el Centro de Detención del Condado de Clark y la Corte están separados por una calle, ninguno de los presos sale al exterior durante su proceso de sentencia; los implicados son trasladados por un túnel situado debajo de una de las calles que dividen a los dos edificios en el centro de la ciudad.

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